La base del rapé es el tabaco sagrado Mapacho (Nicotiana rustica), que posee una alta concentración de nicotina y un fuerte efecto energético. A este se le añaden:
- ceniza de Palo Santo,
- hojas, corteza, semillas o raíces pulverizadas de plantas medicinales (como cumaru, tsunu, mulateiro, entre otras),
- en ocasiones — minerales u otros componentes naturales.
La composición varía de tribu en tribu y a menudo se guarda como una receta secreta. La preparación es un proceso sagrado: recolección, secado, molienda, tamizado y bendición en cada etapa.
La ceremonia de Rapé requiere el uso de tubos especiales:

Los efectos son inmediatos e incluyen limpieza nasal, lágrimas, estornudos, y en algunos casos — liberación emocional. Raramente, puede presentarse vómito como parte del proceso purificador de la Medicina.
A nivel químico, la nicotina presente en el rapé libera neurotransmisores como adrenalina, dopamina y acetilcolina, lo que favorece el enfoque, el estado de ánimo, la presencia y la intuición.
También se cree que el rapé estimula y descalcifica la glándula pineal (el “tercer ojo”), lo cual apoya experiencias de conciencia expandida.
Las personas más sensibles pueden percibir una sutilización de la percepción ya desde la primera ceremonia.

Rapé suele utilizarse como complemento en ceremonias psicodélicas:
- antes de la Ayahuasca o San Pedro — para calmar y alinear;
- durante el viaje psicodélico — para liberar bloqueos o profundizar la inmersión;
- después de la ceremonia — para anclar y descargar la energía restante;
- en prácticas meditativas y de respiración — para concentrarse y entrar en estados modificados de conciencia;
- en trabajos corporales — para fortalecer la conexión con el cuerpo y el eje interno;
- para limpiar los senos nasales de mucosidades y bacterias, ayudando en procesos gripales y respiratorios.
Rapé es una Medicina poderosa y sabia, y su uso exige respeto. Es importante acercarse a la práctica con consciencia y, especialmente al inicio, bajo la guía de un facilitador experimentado.
El Rapé no admite el uso frecuente: en ese caso, simplemente se cambia la adicción al cigarrillo por una al Mapacho.







