Ayahuasca » Elena Veres
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Retiros de
Medicina
Sagrada
en Tenerife

Ayahuasca

Un umbral sagrado al mundo del Espíritu, donde el amor puro sana el alma y cuerpo

Ayahuasca — una decocción sagrada tradicionalmente utilizada por los chamanes de las tribus amazónicas para prácticas espirituales y de sanación.

El nombre proviene del idioma quechua: aya — “espíritu” o “alma”, waska — “liana”, lo que puede traducirse como “liana de los espíritus” o “liana de los muertos”.
Esta bebida se utiliza para el autoconocimiento profundo, la sanación, la purificación y la conexión con el Espíritu.

Composición clásica de la Ayahuasca:

Psychotria viridis o Diplopterys cabrerana — plantas que contienen DMT (dimetiltriptamina), una poderosa sustancia psicoactiva que los científicos llaman “la Molécula del Espíritu”.

Es un psicodélico natural que, en microdosis, también está presente en el cuerpo humano. La glándula pineal es capaz de segregar esta sustancia y lo hace durante el nacimiento, la muerte y en momentos de amenaza vital, cuando el ser humano necesita una conexión directa con el Creador o la conciencia superior. Por eso, en cierto modo, estos estados son naturales para el ser humano, incluso familiares.

Banisteriopsis caapi — una liana que contiene betacarbolinas (harmina, harmalina), que actúan como inhibidores de la enzima monoaminooxidasa (IMAO).

Los IMAO inhiben la enzima que descompone el DMT en el estómago, lo que permite que la molécula llegue al cerebro y provoque un estado alterado de conciencia, acompañado de visiones y procesos psicoemocionales profundos.

Preparación y significado ritual

La preparación de la Ayahuasca es un proceso sagrado y ritual, realizado con total reverencia hacia la Medicina Sagrada.
Los chamanes seleccionan cuidadosamente las plantas, hierven la liana y las hojas en agua durante 6 a 9 horas, acompañando este proceso con oraciones e intenciones.

Cada chamán tiene sus métodos únicos y aditivos, como el tabaco mapacho u otras plantas curativas que potencian o direccionan el efecto de la bebida hacia una intención específica de sanación.
Muchas veces, la Ayahuasca se prepara para una persona específica con dolencias concretas, siendo entonces una fórmula única para su curación.

No es simplemente una decocción — es la energía de la planta y del espíritu que se une con quien la bebe.

La ceremonia se realiza de noche, acompañada por los Ícaros — cantos chamánicos especiales que abren el espacio y guían a los participantes a través de sus experiencias internas.

El chamán lleva a cabo el ritual de comunicación con el espíritu de la planta y mantiene el campo protegido, ayudando a los participantes a transitar de manera segura por los distintos estados de conciencia.

Simbología y aspectos espirituales

Durante los viajes con Ayahuasca suele presentarse Pachamama — el espíritu de la Madre Tierra en la cosmovisión andina.
Una energía femenina sanadora que nos recuerda que somos sus hijos, que somos amados incondicionalmente, que todo el Universo fue creado para brindarnos un espacio donde vivir, y que toda vida en la Tierra es una manifestación de su fuerza viva, amorosa y eternamente creadora.

Uno de los principales tótems de la Ayahuasca es la serpiente, con la que muchos participantes se encuentran. Simboliza sabiduría, transformación, renacimiento y conocimiento profundo.
En los cantos rituales se le llama maestro de los caminos — ya que, como la liana, se retuerce y serpentea, guiando por senderos desconocidos hacia grandes revelaciones.

También puede aparecer en las visiones el jaguar, como guardián y guía a través de las zonas sombrías del subconsciente.

Un símbolo chamánico importante es también el águila — el guardián del límite superior del astral, que solo permitirá el paso hacia arriba, al cosmos, cuando estés preparado.
Ver un águila en sueños o en la realidad antes de la ceremonia es una excelente señal: puede significar que esta vez serás llevado muy lejos y muy alto.

La propia Ayahuasca, en el viaje, se percibe como un ser vivoAyahuasca Madre, un Espíritu Maestra, femenina por naturaleza, suave pero profunda y precisa. Ella guía, enseña y purifica. Es la Abuelita del Universo, que conoce nuestras almas desde su creación y puede revelarnos la memoria del Alma, mostrando el camino recorrido por las estrellas y las encarnaciones.

El proceso de sanación

La sanación durante el viaje comienza con la purga, es decir, la limpieza — vómitos, sudoración, temblores, lágrimas. Y no son efectos secundarios, sino formas en las que el cuerpo y la energía se liberan del peso acumulado: toxinas, bloqueos, emociones.
Verás, antes de llenarte del amor sagrado del universo, hay que limpiar el recipiente.

A veces la limpieza ocurre varias veces durante el viaje, o sólo al final — cuando la Ayahuasca llega finalmente a la raíz del problema y desde lo más profundo del subconsciente saca un bloqueo energético causante de enfermedad. En cada caso, sabrás y verás qué fue lo que se extrajo, y agradecerás profundamente el gran honor de ser limpiado por la misma Abuelita.

A nivel psicoemocional, la Ayahuasca ayuda a sacar a la superficie traumas olvidados, dolores, recuerdos reprimidos. Con el apoyo del espacio y la intención, emergen y se transforman, liberándote de nudos kármicos y engaños. Estos momentos difíciles del viaje son recompensados con creces, cuando llega la sensación de una pureza interna cristalina, nunca antes experimentada.

El poder sanador de la Ayahuasca es simple como el día: es AMOR — el lenguaje universal de nuestro Universo, profundamente conocido y comprensible para todos sus habitantes.
“Solo el Amor sana” — dice Pachamama, cuando alcanza otra herida del alma para bañarla en el elixir curativo de su amor infinito.

Visiones y experiencias

La Ayahuasca regala visiones intensas y vívidas: geometría sagrada, fractales, símbolos antiguos, viajes por mundos, encuentros con espíritus, seres, ancestros, animales.
A través de estas visualizaciones se hace evidente cuán superior es la conciencia que se manifiesta ante ti.
Es una experiencia de contacto directo con la Mente Superior, que monta un concierto en tu honor, jugando contigo mediante destellos de luz, imágenes cómicas, paisajes cósmicos y formas que se despliegan, capturando tu atención cada vez más profundo…

No es raro que en el viaje aparezca una escena donde te invitan a una mesa de operaciones, y seres desconocidos realizan una intervención sobre tu cuerpo, reparando fallos del “traje terrenal”.
Y tú, presente conscientemente en ese momento, te disuelves en una gratitud infinita, comprendiendo en la práctica lo que es la Medicina Sagrada.

A los psiconautas experimentados, que ya no temen a la infinitud, se les ofrecen viajes del estilo Ópera Cósmica, donde se abre el espacio del vuelo y la belleza jamás conocida del Universo te muestra la perfección del Gran Diseño…

Nunca se puede predecir cómo será la siguiente experiencia: tal vez te regresen al cuerpo para hablar con cada órgano y revisar tu relación con él, o te recuerden una vida pasada para ayudarte a comprender patrones actuales, o te hagan llorar todo lo acumulado, o reírte de tus errores…
Nadie sabe lo que te espera — llegarás a ese punto del Universo donde nadie ha estado antes: tu viaje único.

Efectos a largo plazo

La Ayahuasca no actúa solo en la noche de la ceremonia. Activa procesos que pueden continuar durante meses — en los sueños, en las emociones, en las decisiones y acciones. Y del modo en que una persona integra esta experiencia en su vida, dependerá su resultado.

Después de las ceremonias, las personas suelen describir:

  • disminución de la ansiedad y la depresión,
  • aumento de la empatía y la sensibilidad,
  • claridad en su camino,
  • reconexión con el cuerpo y la naturaleza,
  • profundo amor hacia sí mismos y los demás,
  • cierre de ciclos antiguos y apertura de nuevos.

El efecto de un solo retiro con Ayahuasca puede desplegarse durante medio año o incluso más.
La Fuerza Espiritual que has invitado a tu vida continúa guiándote, enviándote señales, sueños, visiones.
Las personas especialmente sensibles pueden permanecer mucho tiempo en el flujo de energía de la Ayahuasca.